martes, 18 de abril de 2017

Luna de Sangre (cuarta parte)

Carlos cayó pesadamente en otro montículo de proporciones aún mas grandes. La caída fue mas fuerte e intensa y esto lo confirmó al ver su brazo quebrado. Comenzó a gritar de dolor mientras se agarraba fuertemente su brazo.

-¡Maldita sea!- gritó.

Se miró el brazo pero el traje espacial no le dejaba inspeccionar a fondo. Logró ver una mancha de sangre. Pasó su brazo izquierdo por ella y se percató de una rasgadura, metió sus dedos y sintió momentos de horror al sentir una pequeña parte de su hueso roto fuera de la piel.

-Carajo-

Asimiló esta idea y respiró profundamente. Tenia que salir de aquí, de esta situación a como diera lugar. Un olor extraño comenzó a invadir sus fosas nasales. Un olor putrefacto. Miró a su alrededor y con profundo terror miró el espacio de muerte en donde estaba. Era otra bodega, mas grande que la anterior solo que esta en lugar de tener arena lunar había cientos, tal vez miles de cuerpos humanos pudriéndose. Algunos ya solo eran huesos pero la mayoría eran cuerpos completos pudriéndose en el ambiente. Miró la sangre gotear de su brazo y se horrorizó al ver que tocaba un tronco humano. No podía dejar que aquella cosa se lo tragara. Tenia que vivir para contarle al mundo la farsa de la luna.

Volvió a mirar a su alrededor, sin dejar de tocarse el brazo, y se encontró con varios ductos de ventilación junto con una puerta. Bajó la pequeña loma de cadáveres y se dirigió a la puerta. Esta era de acero pero parecía frágil. Carlos pensó en el año que había leído en la placa. La empujó con su brazo sano pero no cedió. La empujó pero tampoco se abrió. La toco y esta transmitía calor del otro lado. Dejó su mano por unos segundos y el metal se empañó un poco, así que se le vino una idea. Deslizarla. Estaba por hacerlo pero una serie de lamentos y ruidos se dejaron escuchar en el ducto por donde caído. El monstruo se acercaba. Carlos actuó rápidamente y comenzó a deslizar la puerta pero esta era pesada para su brazo sano. Empujó con todas sus fuerzas y los lamentos se acercaban cada vez mas. De pronto las patas largas y huesudas de aquella anormalidad comenzaron a asomarse `por el ducto. Carlos utilizó toda su energía y logró abrirla, lo suficiente para que su cuerpo pudiera salir. Agradeció el hecho no haber portado casco en ese momento de lo contrario su escape se hubiera complicado. Una vez del otro lado tenia otra tarea encima. Cerrar la puerta. Encontró una manija de acero soldada y comenzó a empujar la puerta con las fuerzas que le quedaban, El monstruo ya se encontraba en aquella bodega de cadáveres y se acercó rápidamente hacia la puerta que Carlos trataba de cerrar. De pronto una pata huesuda se asomó y su fuerza era superior a la del astronauta. El hombre dio todo de sí y aprovecho el peso de la puerta para romper los huesos de aquella deforme pata. La cosa chilló como una rata. El hombre se apoyó en la puerta pesada de metal mientras jadeaba, estaba agotado y el dolor de su brazo era constante. Se sentó y miró a su alrededor. Estaba en un pasillo largo e iluminado por luces blancas. Había varios ventanales a los lados. El pasillo parecía estar desierto. Carlos se percató del ambiente del lugar y este era totalmente propicio para su cuerpo. No había ruido de ningún tipo y los gritos de Plutarco que había escuchado hace unos momentos. Se levantó con dificultad y miró hacia el ventanal que mostraba el interior de la bóveda de cadáveres. El monstruo succionaba los cuerpos putrefactos como aspiradora, trataba de sostenerse en sus cuatro patas pero le era imposible.

-¿Que carajos será eso?- preguntó.

A un lado del ventanal se encontró con una placa metálica, similar a la que había encontrado en la bóveda inferior. En esta también se encontraban los mismos caracteres, pero esta vez a Carlos se le antojo como una especie de descripción, como si detallara el interior de aquella habitación putrefacta. Miró el pasillo y decidió ir hacia los demás ventanales. El siguiente se encontraba a cinco metros. Carlos avanzó cuidadosamente, temeroso de lo que pudiera encontrar. Al llegara el se encontró con una especie de laboratorio, la puerta de este se encontraba abierta. Carlos entró y lo primero que se encontró fueron fotografías de las fases de la luna pegadas en las paredes. Debajo de ellas había tubos de ensayo, anotaciones, muestras de arena y rocas, a un lado de estas se encontraban un par de fotos mas donde se podía apreciar la llamada "luna nueva" y "luna de sangre". Debajo de cada una había muestras y tubos de ensayo también pero en las muestras de la luna de sangre había un pequeño frasco con ojos, orejas, cabellos, etc. todo tipo de partes humanas faciales.

-¿Que es esto?- preguntó el hombre mientras retrocedía lleno de terror.

-El futuro, colega-

La voz hizo que Carlos volteara inmediatamente y lo que se encontró no le gusto en lo mas mínimo. Se trataba de Plutarco con su traje de astronauta, solo que venia acompañado de dos hombres altos.

-¿Que es esto Plutarco?-

-Ya te lo dije. El futuro. Lamento que tengas que darte cuenta de esta manera-

El rostro de Carlos estaba confuso, temeroso y lleno de ira a la vez.

-Esta es una estación espacial, construida con el único objetivo de controlar a la raza humana- el hombre hizo una pausa y avanzó hacia el interior del laboratorio. -Las muestras que ves aquí son componentes químicos para estructurar el exterior de la luna, provocando las fases de esta y así poder mandar ondas de radio hacia los satélites y estos a su vez a cada televisor y radio existente en la tierra-

-¿Que dices? ¿Con que objetivo?-

-Control. Los gobiernos de la tierra han determinado que nuestra especie es primitiva y completamente ajena a la evolución. Se llegó a esta conclusión a través de ciertos estudios que se le hizo a cada individuo y a cada raza existente en la tierra-

Carlos poco a poco asimilaba lo que el astronauta le decía pero no lo digería. Esto parecía una descarriada pesadilla de la que quería despertara toda costa.

-¿Porque en la luna?-

-Excelente pregunta. Cuando se realizó el primer alunizaje se determinó que la luna tenia un lado oscuro y extraño que los primeros astronautas no pudieron averiguar pues la NASA se los negó rotundamente pues deseaban investigar a fondo. La siguiente misión fu lanzada en secreto hacia el lado oscuro de la luna y esta encontró lo que todos en la Agencia espacial esperaban. Había ruinas y en ellas un templo antiguo construido de manera subterránea. El astronauta Derek King fue el primero en informar el hallazgo, asi como el primero en entrar en ese templo. Si lo preguntas si, hubo un contacto con una raza extraterrestre que buscaban un preciado mineral en nuestro mundo que resultaba vital para el suyo. Ellos decidieron ofrecernos tecnología muy avanzada que desarrollaríamos a lo largo de los años en armas, arquitectura y lo mas importante en...-

-Los televisores- interrumpió Carlos mientras se le venia a la mente la fecha que había visto en la placa. "1969".

-Asi es colega. La luna es hueca y la raza Plut la creó para poder vigilar y observar con mayor detenimiento los minerales que buscaban. Ellos nos dieron la oportunidad de utilizar esta estación para nuestros experimentos. ¿Has oído acerca de las abducciones? Se hacen con el simple objetivo de alimentar a la raza Plut.

-¿La raza Plut?-

-Los hemos llamado así porque dicen provenir de Plutón pero en realidad no hemos podido determinar al cien por ciento su origen y su lenguaje-

-No puedo creerlo. Esos seres delgados y grises entonces son reales-

-Espera, no te confundas, hay millones de razas en el universo. Ellos no tienen nada que ver con la luna. La raza Plut es etérea y pueden tomar la forma de cualquier cosa orgánica que coman. Los que tu nombras están fuera de nuestra jurisdicción-

Carlos pensó en la bola de masa humana nauseabunda que se encontró.

-¿Ya conociste a la mancha voraz? Se alimentó de tantos humanos que dejó de tener forma alguna. El se alimenta de la carroña que le damos. El verdadero objetivo de la raza es la sangre. Son como vampiros estelares-

-¿Esa es la razón de la luna de sangre?-

-Así es. La luna se vuelve roja al abastecerla de sangre se requiere de miles de cuerpos humanos para hacerlo. Las desapariciones de personas que escuchas a diario por todo el mundo son para este propósito-

-¿Que hay de los libros de ciencia?  ¿Los libros escolares? ¿Todo es mentira?-

-El 92% de la información es falsa-

Carlos sentía mareos y nauseas. No podía digerir aquello, no sabia como.

-Teodoro lo sabia. Iba a informar al mundo de esto. Ustedes lo mataron-

-Se le advirtió mas de una vez. No quiso escucharnos. Ahí están las consecuencias-

Ambos se miraron. El rostro de Carlos estaba pálido. Su mirada comenzaba a debilitarse. Había perdido mucha sangre. El hombre se hincó. El dolor lo estaba matando.

-Llevénlo a la bodega- dijo Plutarco a los dos hombres de tunicas blancas.

-¡No espera!-

Carlos se levantó con las ultimas fuerzas. Miró a Plutarco sin dejar de presionar su brazo.

-Quiero ser parte de esto-

Las palabras de Carlos provocaron una total sorpresa en Plutarco. Estaba seguro que optaría por lo contrario. Tomar el camino del difunto Teodoro.

-Decisión correcta. Ven acompáñame-

Carlos fue llevado a la enfermería y estuvo en recuperación por varios días. La tecnología de la raza Plut hizo que su brazo se recuperara rápidamente.

Una semana después los astronautas del Kukulkan I regresaron a la tierra. Las sonrisas en sus rostros mostraban a las cámaras lo exitoso que había resultado la misión. Se les hicieron varias preguntas sobre el viaje y sobre su experiencia en la luna. En la conferencia de prensa Carlos solo atinó decir: "La luna es todo menos lo que esperábamos". El gobierno mexicano de inmediato censuró lo dicho por Carlos. La luna seguirá siendo el ojo que nos observa.

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